domingo, 15 de noviembre de 2015

El #7N, el opinador y un epílogo sin fin


El pasado sábado se celebraron en diversas ciudades, no solo españolas (la marcha internacional contra las violencias machistas ha contado con el apoyo de la marea granate con concentraciones en Bristol, Dublín, París, Londres o Montevideo entre otras ciudades), concentraciones y manifestaciones contra lo que sus promotoras han denominado con acierto "violencias machistas". El acto mayoritario, el que de algún modo simbolizaba y unía a todos ellos, fue el que se realizó en Madrid bajo el lema 7N Marcha Estatal Contra las Violencias Machistas. 
El uso del plural no es casual. Con ello el movimiento feminista ha querido denunciar ante la opinión pública en general y ante los poderes políticos en particular, todo un elenco de actitudes con las que las mujeres son agredidas día tras día. 
Son cientos y cientos los post con sus correspondientes comentarios que a raíz de la convocatoria se han colgado estos días en blogs, en foros de discusión, en Facebook... 
En ellos se habla de los objetivos que se persiguen y de las razones que han empujado a sacar adelante esta iniciativa. 
Nos ha llamado poderosamente la atención un post que colgó en su muro la Comunidad Marcha #7N contra las Violencias Machistas. En el se reproduce un texto original de Spanish Revolution en el que bajo el título "estaría bien que todos los hombres empezaran a hacerse una serie de preguntas" pueden leerse hasta dieciocho preguntas (¿cuántas veces te han dicho...? ¿cuántas veces te han hecho...? ¿cuántas veces te...?), en las que es el hombre quien sufre la agresión de la mujer. Termina el escrito con la frase "El machismo no es solo matar a una mujer. No es no". Es posible que alguien encuentre criticable el mencionado escrito, que lo valoren de poco contundente unos, de tendencioso otros. No es ese, en cualquier caso, nuestro debate. 
Lo traemos aquí a colación por que quien lo puso en el muro añadió su propio comentario: "Algunas preguntas dirigidas a la sociedad, no solo a los hombres"
Y así lo vemos nosotras. El machismo es un problema que afecta a la sociedad en su conjunto. Las mujeres quienes lo sufren.  
Y por eso es importante valorarlo y denunciarlo en todas sus formas y manifestaciones, desde el que se produce cuando se emplea un lenguaje sexista hasta el que termina con el asesinato de mujeres, pasando por el que procede del chantaje emocional, del desprecio y la humillación, del abuso sexual, o de las múltiples formas de agresión física y de violación. Las violencias machistas son, en todas y cada una de sus formas, un intento de dominación de una parte de la sociedad sobre la otra. Las violencias machistas suponen, tal como proclama el manifiesto que se leyó al final de la marcha, la manifestación más violenta de LA DESIGUALDAD DE GENERO Y SUPONEN la más grave violación de losDERECHOS HUMANOS DE LAS MUJERES que padece nuestra sociedad.

Y esto, que es para la mayoría obvio y evidente, permanece fuera del entendimiento de:

El (afamado) opinador 

"Una absurda manifestación contra la violencia que llaman de género", escribe dando a entender que quizá la marcha convocada el pasado 7N debería haberse desarrollado no a la luz del día, sino alrededor de la mesa del comedor porque, como es sabido, "los crímenes de pareja forman parte de una obstinada violencia privada", motivo más que suficiente para que no trasciendan a la opinión pública. 
No le importa al opinador, por lo que parece, que sólo desde el 7N al día de hoy se hayan producido 7 asesinatos por violencia machista. Siete mujeres asesinadas en apenas cinco días son cifras que en términos estadísticos se equiparan con las que se manejan cuando se habla de epidemia. Pero insistimos, esto no parece preocuparle al (afamado) opinador. 
Le preocupa, eso sí, que no existan "programas de atención sexualmente específicos para evitar el suicidio, algo aún peor", probablemente porque el suicidio, en opinión del opinador, afecta más a  los hombres que a las mujeres, al igual que ocurre, como bien apunta el opinador, con el cáncer de próstata: 
–Yo soy macho porque tengo próstata, –parece indicar el opinador–, y en esto somos innegablemente superiores a vosotras; ¿para cuándo una marcha nacional en la que se reivindique el cáncer de próstata? 
Y así, palabra a palabra, párrafo a párrafo, el opinador conduce a sus lectores hasta el final de su artículo, momento en el que desvela las razones que le llevan a escribir el artículo: son "mujeres de izquierda" que no piensan en cosas realmente importantes como la próstata, el suicidio, o los accidentes laborales, que se manifiestan con el único fin de que crímenes tan desvergonzadamente instrumentalizados se identifiquen con "las prácticas o al menos con la ideología de los hombres de derechas" y esto es, según reza el título del citado artículo, hacer "negocio con el sexo".

Epílogo 
Terminamos de escribir este artículo ayer, sábado 14 de noviembre. 
Hoy, antes de publicarlo, nuestros corazones vuelven a encogerse mientra las estadísticas registran un nuevo asesinato machista. 
Era Eva M.P.D., de 42 años. Vivía en Marchena. 

Analógica Arcana 
Pepe.Campana 




viernes, 13 de noviembre de 2015

París fusillade

Más lento, si
más nada se detiene 
y amanece el nuevo amanecer 
envuelto en sueños, sangre y negro, 
la muerte de los que quedaron vivos.

Más despacio,
un lazo negro en el primer autobús 
abre otra vez la puerta del luto 
al corazón de Europa.

Luz que ciega cruzados espectrales,
despejadas las tinieblas de la culpa y los culpables,
ilumina los lutos enlazados del mundo y de París,
y recuerda al que más arriba llega
el peligro bajo sus pies:
la distancia hasta el que quedó debajo.



Marian, Granada

sábado, 7 de noviembre de 2015

La fuente del Avellano




Cuando desde Plaza Nueva echas a andar por el paseo de los tristes y llegas al final puedes volver sobre tus pasos o seguir hacia adelante, para lo cual tienes que decidir entre los cuatro caminos que se abren, dos a cada lado del río darro. Desde el puente puedes querer subir al Albayzin, en cuyo caso la cuesta del chapiz, continuación natural del paseo, te lleva directo a la plaza aliatar y a plaza larga, próximas al mirador de admirar la Alhambra. Directa y empinada es la cuesta, y a su izquierda puedes elegir perderte por las calles del Albayzin y, siempre subiendo, llegar al mismo mirador de san nicolás. Si lo que quieres es ir a la Alhambra, entonces cruzas el puente y dejas atrás el río. La cuesta de los chinos y la de la fuente del avellano salen juntas, la primera te lleva a la Alhambra y es una ruta de belleza inolvidable para todos los sentidos; la segunda es la que eliges para admirar desde lejos el sacromonte, pero además a la vuelta, si coincide el horario, tendrás el privilegio de ver cómo se despide la luz cuando se va de Granada y de sus torres de La Alhambra.
Hay que subir despacio esta cuesta. Un día aparecieron en el recorrido grandes piedras con una placa de poesía grabada en cada una de ellas. A partir de la segunda roca la pendiente disminuye y enseguida el camino se vuelve horizontal y de tierra. Poco antes de llegar a la fuente que mira al sacromonte, cuyo agua cuando cae ya no es apta para beber y en la que se inscribe un homenaje de Granada a Ángel Ganivet, la última piedra del recorrido poético dice así:

CONTIGO
En estas soledades
Aprende los secretos
Del agua y de los árboles
Cuando mires al fondo
Descubre tu mirada
El color de tus ojos
Si la fuente te ha dicho
Lo que nunca escuchaste
En medio de los gritos
A la ciudad regresa 
Con todas tus palabras
Que los demás esperan
           LUIS GARCÍA MONTERO

jueves, 5 de noviembre de 2015

Que la justicia nunca olvide nuestra muerte

Viernes trece de maldad
noche que desgarra el alma
noche que oculta tenaz
noche que sigue vigente
que no puedes olvidar
la noche que no pudieron
Miriam,Toñi y Desireé
volver a ningún lugar 

Pintó el terror en la noche
su reguero de verdad,
el miedo cobarde a sueldo
lo trata de emborronar
y un eco que el viento acuna
en un ciclo sin final:
¡Mamá!
que no pueda la justicia
nuestras muertes olvidar
¡Nunca
mientras que yo viva,
mi niña, se olvidará!

Dos delante y dos detrás
desde la ventana observa
que son hombres nada más
la mujer que se entretiene
desde su casa en mirar.
¡Si entran tres niñas al coche
alguna confianza habrá!

La fiesta de un instituto
dicen, destino final.
Nadie busca en la docencia
perfil que pueda encajar
y el eco del viento implora
¡Padre!
que no lo puedan borrar!
¡Nunca
mientras que yo viva,
mi niña se borrará.

Y transcurren siete días
antes de ir a preguntar
a quien con vida las viera
la misma tarde en su hogar:
¿tiempo para comprender
que al caso le convenía
más callar y obedecer?
La amiga dice a las ocho
su madre dice a las seis.
Nadie pregunta:
en dos horas
algo pudo suceder.
Nadie pregunta el descuadre
No hay tiempo, no hay interés
en proteger de lo malo
a Toñi, Miriam, Desirée

De todas las madres, hijas
y de los padres igual
Noviembre noventa y dos
viernes trece de maldad
noche de mil novecientos
que nadie piensa olvidar.

jueves, 29 de octubre de 2015

Doña Mercedes: Mi madre y maestra


Noventa y un números es la excusa que tengo hoy para rendir culto a tu existencia.

La satisfacción de llegar permanece en el recuerdo que la lejanía aporta al refugio en que has de convertir tu vida cuando lo más cercano supera tu control y hasta respirar fatiga.

¡Ves que guapa es!, aunque sus ojos no pueden ya captar la imagen del espejo, es preciosa.

La luz deslumbra los recuerdos más lejanos, que a ratos pasean por la actualidad y al rato ensueñan. La memoria es un vestido delicado cuyas costuras la vida desborda y al final, el padre es hijo, el hijo hermano y la hija mamá.

El sonido de las voces siempre familiares arrullan el ensueño de los días que son muchos, como lo son cuando se nace en 1924.
El silencio, de las muchas noches también, se confunde alguna vez con el ruido de los sueños, de los juegos de los niños, los disparos de una guerra, el canto de los gallos al amanecer o el gruñido letal del marrano en la matanza. Se funde, otras, con la paz de las flores tan cuidadas en el mirador que otea otra paz, la del huerto, sembrados de color los surcos bien derechos, como todo lo que trazaba en esta vida el hombre, mi padre, con quien compartió la suya hasta hace poco.

Doña Mercedes es mi madre y la de mis cuatro hermanos. Ha sido maestra de varias generaciones que la recuerdan con amor y nosotros estamos muy orgullosos de seguir contando con ella un año más.

Felicidades, mamá.

A. Emilio y Marian

lunes, 5 de octubre de 2015

Conciencia de mujer

......Y rescatar para el nuevo paradigma de la especie las palabras de mujeres libres e inteligentes que se preguntaron sobre el significado de ser mujer: María Zambrano ("Delirio y destino"), María Laffitte ("La secreta guerra de los sexos") y Simone de Beauvoir ("El segundo sexo").....:

Cuando la adolescencia rompe con los vínculos de la infancia aparecen dos caminos para reconstruir los puentes con la sociedad, con la naturaleza y con una misma: el amor y el trabajo, ambos totalmente identificados con los hombres.
El camino del amor es poco seguro a la hora de ayudar a restablecer los nuevos vínculos en base al desarrollo de la conciencia individual de la mujer.
La primera relación, en la que ella "pierde" algo y él lo "consigue", no es solo una etiqueta, perder y conseguir marcan una dificultad de género a la hora de establecer los nuevos vínculos por este camino.
Perdida en el laberinto del amor, la mujer empezará a comprender lo solitarios que han sido todos sus encuentros. Cómo lo que de ella misma daba, el otro ni lo veía, ni lo esperaba y cómo el viento borra lo que del otro había creído parte de su propio ser. En el mejor de los casos, la desilusión rescatará a la conciencia de los delirios del amor.

La sociedad, por otra parte, ha llegado a muchos callejones sin salida, pero uno de los mas crueles es el que alarga hasta la desesperación el momento en el que la adolescencia, un periodo biológicamente muy corto, es reconocida como adulta. Este reconocimiento conlleva la independencia económica, proporcional a las capacidades y responsabilidades que la persona va asumiendo en la sociedad.
La mujer nueva de hoy tampoco cuenta con el derecho de la independencia económica, cosecha de nuestras abuelas, para adquirir conciencia de su feminidad. No puede proyectarse en su obra, mientras estallan a su alrededor las burbujas que, a la postre, representa el tejido productivo de nuestra sociedad.

En la historia hubo una relación de maestros y aprendices que permitía fluir la conciencia de "ser" al mismo tiempo  que los jóvenes, pues si de la historia hablamos, la presencia de la mujer no sobrepasa la anécdota, adquirían conciencia de "valer", de su lugar en el tejido productivo de la sociedad, de poder proyectarse en su obra como persona independiente.
En  los libros escritos por mujeres libres e inteligentes, y solo allí, la maestra espera a la aprendiz de mujer; ninguno debería faltar el el proyecto curricular de los centros docentes porque son el puente entre la ausencia de la mujer en historia y el futuro de la sociedad que, para que lo haya, las reclama.



martes, 29 de septiembre de 2015

Quien encendió la luz, que la apague



Quien sepa cómo encendió la luz AeC, que la apague. Así de sencillo es y sorprendente, pues sorprende que quienes han trabajado por cuenta propia para llegar a un momento en el que los hechos muestran que AeC es la única hipótesis real, decidan irse. 
Para demostrar una hipótesis no basta con que los hechos vayan a su favor, también puede ser válida cuando van en contra, lo que importa es demostrar que el resultado final, en nuestro caso ganar las generales, se debe, en los términos que describe el manifiesto AeC, a la confluencia.
Compite por el mismo resultado una ideología poderosa, pero también herida, como muestra el hecho de que, por primera vez, lo lo va a hacer dividida.
Escribo para quienes trabajamos en AeC por cuenta propia, a cambio de aprender de forma divertida, un espacio donde otras formas de trabajo conviven, y a veces aprenden, pero sin desplazar sin un consentimiento personal.