viernes, 13 de noviembre de 2015

París fusillade

Más lento, si
más nada se detiene 
y amanece el nuevo amanecer 
envuelto en sueños, sangre y negro, 
la muerte de los que quedaron vivos.

Más despacio,
un lazo negro en el primer autobús 
abre otra vez la puerta del luto 
al corazón de Europa.

Luz que ciega cruzados espectrales,
despejadas las tinieblas de la culpa y los culpables,
ilumina los lutos enlazados del mundo y de París,
y recuerda al que más arriba llega
el peligro bajo sus pies:
la distancia hasta el que quedó debajo.



Marian, Granada

1 comentario:

  1. Definitivamente somos una especie asesina.
    Se nos empuja continuamente, incluso aunque no lo quieras, a este suicidio colectivo en el que unos matan y todos mueren.
    El sonido lúgubre del fagot acompaña al carro tirado por caballos negros.

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