jueves, 25 de febrero de 2016

En el cielo de Orion

Nada por hacer me queda
Si sobre el papel no escribo
Si no me pueden mirar 
Las letras que luego pinto

Recordarás con gran pena
Cuando la madre no esté
El dolor que no evitaste
Más de una vez
Sin saber que ni lo hecho
Ni lo dejado de hacer
Fuera causa de su llanto
Fue saber que habrías con pena
De recordarlo después

Solo deja que lo siga
El camino si al saltar
Sin apoyo suficiente
Me tuvieras que ayudar
Solo deja que lo siga
Hacia el cielo de Orion


Foto @NavarraalNatura



sábado, 6 de febrero de 2016

El libro que habla a la izquierda

La calle está triste; hay un aire de ausencia en la forma de pasear de la gente y una ausencia total de presencias que antes llenaban mucho más el espacio que empieza a sobrar a mi alrededor, alrededor de mi camino apresurado que, por lo mismo, percibo como extraño en este halo de ausentes.
Las tiendas están tristes. Iluminadas sin clientes, a la espera de que pase la temporada de vacaciones, la de los colegios, la de la cuesta de enero; a la espera de que llegue el frío, de que pase el calor. 
Los nuevos negocios de lo mismo de siempre abren con ilusión y al día siguiente vuelve a la cara de sus dueños la preocupación, pues si no se vende, no se compra ni se vende. 
La calle, que espera la recuperación del ocio consumista, y los negocios, que esperan se recupere el consumo de sus productos, esperan la desesperanza. 

Como cada 25 de mes la gente que busco se junta para denunciar el asesinato machista de las mujeres. Somos pocas, mujeres la mayoría y muchas muy jóvenes.
No hace falta dinero para compartir tu tiempo y salir a la calle. 
Cada día de cada mes podemos llenar la calle para denunciar una injusticia; pronto necesitaremos  más días en el mes, o denunciar cada día multiples injusticias.
Juntas podemos hallar el nombre de la injusticia que nombra a todas ellas, el engaño, el sueño en que nos han dormido de que el poder de consumo y la felicidad van de la mano.

Y juntas despertar.
Despiertas para vernos igual, a quien grita a nuestro lado y a quien nunca hemos visto, pero vive en algún lugar, engañada o pagando con su hambre, su sed y su dolor el precio de este sueño, nuestro engaño.
Despiertas para ver pisoteado el derecho a vivir de todo lo nacido, y aún no nacido, que en algún momento estorbara o se necesitara para mantener ese sueño de crecimiento económico sin fin.
Despiertas para ver cómo el gran mito del progreso, sobre el que se ha construido la civilización occidental, choca con los límites del planeta para mantener su consumo energético y se desvanece.

Despiertas dentro del sueño real en el que la felicidad anida; un nido para cobijo del calor y del frío, de niños y risas, de viejos y duelos, de comida compartida cocinada con esmero; un nido para dormir en paz.
Despiertas para leer El libro de Manuel Casal Lodeiro, que entrega A Esquerda la llave maestra de las puertas que,  Ante o Colapso da Civilización Industrial, conducen a los lugares donde puede anidar la felicidad.







sábado, 23 de enero de 2016

Próxima estación: el desierto


Implora el árbol del otoño
Que desnude la seca muerte de su ser
Y la cumbre del invierno
Su blanca segunda piel
De primavera asoma el almendro 
Que se asombra
Y duda de ir vestido para la ocasión
Y todos culpan al viento
Que dejó las hojas
Que llevó las nubes
Y se ríe el sol

lunes, 21 de diciembre de 2015

Guisar Vegano: Alcachofas con patatas


Ingredientes
Alcachofas (ideal de la Vega de Granada)              
Patatas
Guisantes (pueden ser de lata)
Ajos y cebolla
Limón y laurel
Vino blanco
Harina

Preparación
Ponemos agua a hervir en una olla pequeña, llenar hasta 1/4 de su capacidad
Pelar y cortar las patatas en trozos no muy grandes
Picar la cebolla y laminar tres dientes de ajo

Cuando el agua empieza a hervir, echamos el zumo de un limón y una cucharadita de harina. 
Menear para que se vayan los grumos.
Limpiamos las alcachofas y dejamos el corazón, que se corta por la mitad momentos antes de echarlas al agua hirviendo para que no se oxiden.
Cocer durante 10 minutos a fuego medio.
Sacamos las alcachofas, se escurren y se reservan


En otra cazuela calentamos dos dedos de aceite.
Añadimos la cebolla picada y seguidamente  los ajos. 
Marear a fuego lento para que la cebolla se vaya pochando.
Añadimos las patatas, que se rehogan dando vueltas con la cebolla unos minutos. 
Añadimos los guisantes escurridos y una hoja de laurel.
Añadimos medio vaso de vino blanco.
Menear y dejar un par de minutos. 


Cubrir de agua y dejar hervir durante 20 minutos.
Cuando las patatas están tiernas, añadimos las alcachofas.
Sazonar de sal
Dejar otros 10 minutos.

Retirar y servir 







miércoles, 9 de diciembre de 2015

VOLVEREMOS, Y ENTONCES

Volveremos a nacer, y seremos,
no lo que fuimos, ni lo que pensamos,
Sino aquello que a veces presentimos.

Volveremos, y no nos llamaremos
como ahora nos llamamos todavía
Pese al trueno del dios que nos habita.

Volveremos. Tan distintos
del que somos, que quizá no recordemos
quienes fuimos o somos, pobres diablos.

Volveremos reales. No como ahora,
fantasmas en la luz deshabitada.
Volveremos al mundo en que aún no estamos

      GABRIEL CELAYA

jueves, 3 de diciembre de 2015

Arroz Mediterráneo


Ingredientes: aceite de oliva, 2-4 dientes de ajo fileteados, 1 pimiento verde troceado, 1 tomate maduro rallado, 1 lata de pimientos morones, 1 lata de guisantes, 1-3 hebras de azafrán, sal (opcional), puñado de arroz normal por comensal, almejas, calamares y gambas 

Para que suelten la arena, las almejas se dejan en agua con un puñado de sal y un chorreón de vinagre durante 1 hora mínimo.
La mitad de las gambas se cuecen en una olla y se reservan; la otra mitad se pelan.
Después de cocer las gambas, se añade el azafrán al agua, que se mantiene hirviendo al mínimo


En una cazuela se calienta el aceite y se añaden los ajos primero, el pimiento después, a continuación las gambas peladas, los calamares en aros y las almejas. Cuando ya se han abierto las almejas, se añaden las latas de pimientos y de guisantes. Se marea todo y se añade el tomate rallado.



Se echan los puñados de arroz y se marea


Se cubre de agua hirviendo y se mantiene a fuego medio alto unos 15 minutos
Si se va consumiendo el caldo, se añade con un cazo, poco a poco, el resto del agua de cocer las gambas, que sigue hirviendo a fuego lento.


Se añaden las gambas cocidas, que decoran
Opcional, más o menos caldoso


Y a comer !!!!






miércoles, 2 de diciembre de 2015

Música de manantial

Un manantial de Granada
ha dejado de brotar.
El viento se ha detenido,
a donde se va la música 
cuando el músico se va,
lleva todos los acordes
allí brota el manantial,
la música de Granada.
De riguroso silencio 
viste tu adiós la ciudad


          Homenaje a Jesús Arias