sábado, 7 de noviembre de 2015

La fuente del Avellano




Cuando desde Plaza Nueva echas a andar por el paseo de los tristes y llegas al final puedes volver sobre tus pasos o seguir hacia adelante, para lo cual tienes que decidir entre los cuatro caminos que se abren, dos a cada lado del río darro. Desde el puente puedes querer subir al Albayzin, en cuyo caso la cuesta del chapiz, continuación natural del paseo, te lleva directo a la plaza aliatar y a plaza larga, próximas al mirador de admirar la Alhambra. Directa y empinada es la cuesta, y a su izquierda puedes elegir perderte por las calles del Albayzin y, siempre subiendo, llegar al mismo mirador de san nicolás. Si lo que quieres es ir a la Alhambra, entonces cruzas el puente y dejas atrás el río. La cuesta de los chinos y la de la fuente del avellano salen juntas, la primera te lleva a la Alhambra y es una ruta de belleza inolvidable para todos los sentidos; la segunda es la que eliges para admirar desde lejos el sacromonte, pero además a la vuelta, si coincide el horario, tendrás el privilegio de ver cómo se despide la luz cuando se va de Granada y de sus torres de La Alhambra.
Hay que subir despacio esta cuesta. Un día aparecieron en el recorrido grandes piedras con una placa de poesía grabada en cada una de ellas. A partir de la segunda roca la pendiente disminuye y enseguida el camino se vuelve horizontal y de tierra. Poco antes de llegar a la fuente que mira al sacromonte, cuyo agua cuando cae ya no es apta para beber y en la que se inscribe un homenaje de Granada a Ángel Ganivet, la última piedra del recorrido poético dice así:

CONTIGO
En estas soledades
Aprende los secretos
Del agua y de los árboles
Cuando mires al fondo
Descubre tu mirada
El color de tus ojos
Si la fuente te ha dicho
Lo que nunca escuchaste
En medio de los gritos
A la ciudad regresa 
Con todas tus palabras
Que los demás esperan
           LUIS GARCÍA MONTERO

jueves, 5 de noviembre de 2015

Que la justicia nunca olvide nuestra muerte

Viernes trece de maldad
noche que desgarra el alma
noche que oculta tenaz
noche que sigue vigente
que no puedes olvidar
la noche que no pudieron
Miriam,Toñi y Desireé
volver a ningún lugar 

Pintó el terror en la noche
su reguero de verdad,
el miedo cobarde a sueldo
lo trata de emborronar
y un eco que el viento acuna
en un ciclo sin final:
¡Mamá!
que no pueda la justicia
nuestras muertes olvidar
¡Nunca
mientras que yo viva,
mi niña, se olvidará!

Dos delante y dos detrás
desde la ventana observa
que son hombres nada más
la mujer que se entretiene
desde su casa en mirar.
¡Si entran tres niñas al coche
alguna confianza habrá!

La fiesta de un instituto
dicen, destino final.
Nadie busca en la docencia
perfil que pueda encajar
y el eco del viento implora
¡Padre!
que no lo puedan borrar!
¡Nunca
mientras que yo viva,
mi niña se borrará.

Y transcurren siete días
antes de ir a preguntar
a quien con vida las viera
la misma tarde en su hogar:
¿tiempo para comprender
que al caso le convenía
más callar y obedecer?
La amiga dice a las ocho
su madre dice a las seis.
Nadie pregunta:
en dos horas
algo pudo suceder.
Nadie pregunta el descuadre
No hay tiempo, no hay interés
en proteger de lo malo
a Toñi, Miriam, Desirée

De todas las madres, hijas
y de los padres igual
Noviembre noventa y dos
viernes trece de maldad
noche de mil novecientos
que nadie piensa olvidar.

jueves, 29 de octubre de 2015

Doña Mercedes: Mi madre y maestra


Noventa y un números es la excusa que tengo hoy para rendir culto a tu existencia.

La satisfacción de llegar permanece en el recuerdo que la lejanía aporta al refugio en que has de convertir tu vida cuando lo más cercano supera tu control y hasta respirar fatiga.

¡Ves que guapa es!, aunque sus ojos no pueden ya captar la imagen del espejo, es preciosa.

La luz deslumbra los recuerdos más lejanos, que a ratos pasean por la actualidad y al rato ensueñan. La memoria es un vestido delicado cuyas costuras la vida desborda y al final, el padre es hijo, el hijo hermano y la hija mamá.

El sonido de las voces siempre familiares arrullan el ensueño de los días que son muchos, como lo son cuando se nace en 1924.
El silencio, de las muchas noches también, se confunde alguna vez con el ruido de los sueños, de los juegos de los niños, los disparos de una guerra, el canto de los gallos al amanecer o el gruñido letal del marrano en la matanza. Se funde, otras, con la paz de las flores tan cuidadas en el mirador que otea otra paz, la del huerto, sembrados de color los surcos bien derechos, como todo lo que trazaba en esta vida el hombre, mi padre, con quien compartió la suya hasta hace poco.

Doña Mercedes es mi madre y la de mis cuatro hermanos. Ha sido maestra de varias generaciones que la recuerdan con amor y nosotros estamos muy orgullosos de seguir contando con ella un año más.

Felicidades, mamá.

A. Emilio y Marian

lunes, 5 de octubre de 2015

Conciencia de mujer

......Y rescatar para el nuevo paradigma de la especie las palabras de mujeres libres e inteligentes que se preguntaron sobre el significado de ser mujer: María Zambrano ("Delirio y destino"), María Laffitte ("La secreta guerra de los sexos") y Simone de Beauvoir ("El segundo sexo").....:

Cuando la adolescencia rompe con los vínculos de la infancia aparecen dos caminos para reconstruir los puentes con la sociedad, con la naturaleza y con una misma: el amor y el trabajo, ambos totalmente identificados con los hombres.
El camino del amor es poco seguro a la hora de ayudar a restablecer los nuevos vínculos en base al desarrollo de la conciencia individual de la mujer.
La primera relación, en la que ella "pierde" algo y él lo "consigue", no es solo una etiqueta, perder y conseguir marcan una dificultad de género a la hora de establecer los nuevos vínculos por este camino.
Perdida en el laberinto del amor, la mujer empezará a comprender lo solitarios que han sido todos sus encuentros. Cómo lo que de ella misma daba, el otro ni lo veía, ni lo esperaba y cómo el viento borra lo que del otro había creído parte de su propio ser. En el mejor de los casos, la desilusión rescatará a la conciencia de los delirios del amor.

La sociedad, por otra parte, ha llegado a muchos callejones sin salida, pero uno de los mas crueles es el que alarga hasta la desesperación el momento en el que la adolescencia, un periodo biológicamente muy corto, es reconocida como adulta. Este reconocimiento conlleva la independencia económica, proporcional a las capacidades y responsabilidades que la persona va asumiendo en la sociedad.
La mujer nueva de hoy tampoco cuenta con el derecho de la independencia económica, cosecha de nuestras abuelas, para adquirir conciencia de su feminidad. No puede proyectarse en su obra, mientras estallan a su alrededor las burbujas que, a la postre, representa el tejido productivo de nuestra sociedad.

En la historia hubo una relación de maestros y aprendices que permitía fluir la conciencia de "ser" al mismo tiempo  que los jóvenes, pues si de la historia hablamos, la presencia de la mujer no sobrepasa la anécdota, adquirían conciencia de "valer", de su lugar en el tejido productivo de la sociedad, de poder proyectarse en su obra como persona independiente.
En  los libros escritos por mujeres libres e inteligentes, y solo allí, la maestra espera a la aprendiz de mujer; ninguno debería faltar el el proyecto curricular de los centros docentes porque son el puente entre la ausencia de la mujer en historia y el futuro de la sociedad que, para que lo haya, las reclama.



martes, 29 de septiembre de 2015

Quien encendió la luz, que la apague



Quien sepa cómo encendió la luz AeC, que la apague. Así de sencillo es y sorprendente, pues sorprende que quienes han trabajado por cuenta propia para llegar a un momento en el que los hechos muestran que AeC es la única hipótesis real, decidan irse. 
Para demostrar una hipótesis no basta con que los hechos vayan a su favor, también puede ser válida cuando van en contra, lo que importa es demostrar que el resultado final, en nuestro caso ganar las generales, se debe, en los términos que describe el manifiesto AeC, a la confluencia.
Compite por el mismo resultado una ideología poderosa, pero también herida, como muestra el hecho de que, por primera vez, lo lo va a hacer dividida.
Escribo para quienes trabajamos en AeC por cuenta propia, a cambio de aprender de forma divertida, un espacio donde otras formas de trabajo conviven, y a veces aprenden, pero sin desplazar sin un consentimiento personal.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Todo

De todo cuanto no soy
y como a mi misma cuido
nacen los sueños, la pintura y los cuentos.
Va creciendo 
y aun temo que asuste alguna vez,
cada vez menos

De lo poco que soy
y empequeñece
aprendí el vuelo solitario de un ave raro,
cuya especie se extinguió o nunca existió;
a sellar con música las fisuras del alma,
las grietas del corazón,
y a hacer de lo que soy y no me pertenece
la parte que comparte el porvenir
de aquello en ti de lo que formo parte,
del todo que al final es todo

Marian

jueves, 17 de septiembre de 2015

Manifiesto personal AeC para la confluencia


Confluencia:
"Un gran pacto ciudadano por el cambio hacia el bien común"

AeC representa la opción legítima de confluencia y como tal avanza hacia la mayoría de edad.

Su fecha de nacimiento es estatal, y los nodos sabrán interpretar los primeros balbuceos, propuestas que se intuyen, apenas definidas, pero suficiente para que AeC siga creciendo con la nutritiva y variada dieta de cada territorio.

No tengo ninguna duda que tras la ratificación del proceso de confluencia, que llega a los nodos balbuceando, AeC hablará con su propia voz, todavía adolescente.

Censo y Primarias. Programa participado, con dos ejes temporales, el presente electoral y presente continuo del movimiento: los pasos que llevan a la mayoría de edad.

Entonces será cuando AeC salga del agua para volar y asaltar el cielo.


Marian